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Premenopausia y Menopausia


Menopausia

La menopausia es cuando la mujer ha dejado de menstruar durante 1 año. Esto suele ocurrir entre los 45 y los 55 años de edad; el climaterio es la etapa que se caracteriza por los cambios que experimenta la mujer antes, durante y después de la menopausia, y que marcan el fin de su fertilidad. Los síntomas varían de una mujer a otra, algunos pueden ser transitorios y otros permanentes. 

Perimenopausia o premenopausia

La perimenopausia o premenopausia es la transición a la menopausia y se caracteriza por una serie de cambios debido al descenso de los niveles de estrógeno en el organismo de una mujer. La perimenopausia puede tomar algunos años y por lo general comienza entre los 40 y los 50 años. 
Los signos que pueden apuntar a que se ha comenzado la premenopausia son:
Períodos menstruales irregulares: Las menstruaciones se pueden hacer más escasas o más abundantes y presentarse con mayor frecuencia que antes o saltarse un par de meses. Todo esto debido al descenso de los niveles de las hormonas que regulan los ciclos menstruales y la ovulación. Si tu menstruación se hace mucho más prolongada hasta superar los siete días, probablemente estás comenzando la perimenopausia. Si, por otra parte, transcurren 60 días entre una regla y la siguiente, tal vez estés terminando la perimenopausia.
Bochornos: Los bochornos son ondas de calor sofocante y repentino que generalmente se sienten en el cuello, la cara el pecho y los brazos. Su intensidad, duración y frecuencia pueden variar, y en algunas ocasiones te despiertan en la noche. 
Insomnio: Ya sea que te despiertes por un bochorno u otra circunstancia, en muchas ocasiones es muy difícil volverse a dormir.
Cambios de humor: Durante la perimenopausia puedes experimentar irritabilidad, ansiedad, tristeza, nerviosismo o mayor riesgo de depresión. La causa de estos síntomas podría radicar en una combinación de los cambios hormonales con factores externos como los hijos, la pareja, la edad, etc. 
Sequedad vaginal: Al descender los niveles de estrógeno los tejidos al interior de la vagina pueden perder lubricación y elasticidad, lo que dificulta las relaciones sexuales placenteras y favorece las infecciones vaginales.
Incontinencia Urinaria: La pérdida de tono en los músculos del suelo pélvico puede contribuir a la incontinencia urinaria.
Disminución de la fecundidad: Al paso del tiempo y conforme la ovulación se vuelve irregular, disminuye la capacidad para concebir. Pero no es imposible; si no quieres tener un bebé, es muy importante utilizar un método anticonceptivo hasta que hayan pasado 12 meses sin que se presente la menstruación.
Cambios en el impulso sexual. El impulso y el deseo sexual también pueden cambiar, aunque como sabemos, el órgano sexual más importante es el cerebro, y esta etapa de la vida puede ser muy satisfactoria en lo que a erotismo y orgasmo se refiere. 
Pérdida de la densidad ósea. Con la disminución de los niveles de estrógenos, se puede ver disminuida la capacidad de reponer el hueso que se pierde de forma natural, lo que aumenta el riesgo de padecer osteoporosis y fracturas.
Colesterol alto: El descenso de los estrógenos también puede aumentar el nivel del colesterol “malo” y disminuir el “bueno”, lo que aumenta el riesgo de desarrollar una enfermedad del corazón. 
Probablemente esto te parezca demasiado, pero esta etapa también tiene cosas maravillosas: Este puede ser un momento de disfrutar de la vida y tomar decisiones con mayor libertad. Ya nos atrevemos y podemos asumir más riesgos sin miedo al qué dirán; ahora no importa tanto. Si enfrentamos cada desafío con una actitud abierta, vamos a vivir los mejores momentos de nuestra vida, a gozar y a disfrutar de nuestro cuerpo sin prejuicios o vergüenza, vamos a relacionarnos de forma mucho más honesta y atrevida y sobre todo, vamos a divertirnos como nunca lo habíamos hecho.
Si sospechas que estás empezando la perimenopausia, consulta a tu médico 

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Nada se nos Escapa. Entrevista. Menopausia




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